La musicoterapia como recurso educativo en la educación especial

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DEFINICIÓN DE MUSICOTERAPIA

Las definiciones de musicoterapia son muy numerosas y diversas, existiendo definiciones según los distintos autores, asociaciones de profesionales o corrientes de aplicación. Entre las diversas definiciones, por su importancia, se destacan las siguientes:

«La  terapia  Musical  o  musicoterapia  consiste  en  el uso  de  la  música  y/o  de  sus  elementos  musicales (sonido,  ritmo,  melodía,  armonía)  por  un  musicoterapeuta,  con  un  paciente  o  grupo,  en  el  proceso diseñado para facilitar y promover la comunicación, aprendizaje, movilización, expresión, organización, u otros objetivos terapéuticos relevantes, con el fin de lograr cambios y satisfacer necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas. La Musicoterapia apunta a desarrollar potenciales y/o restablecer funciones del individuo para que éste pueda emprender una mejor integración intrapersonal e interpersonal, y en consecuencia alcanzar una mejor calidad de vida, a través de la prevención, la rehabilitación o el tratamiento.»

Federación Mundial de Musicoterapia (WFMT), (1996)

En su última revisión la WFMT en 2011, añadió que La musicoterapia es el uso profesional de la música y sus elementos como una intervención en entornos médicos, educacionales y cotidianos con individuos, grupos, familias o comunidades que buscan optimizar su calidad de vida y mejorar su salud y bienestar físico, social, comunicativo, emocional, intelectual y espiritual. La investigación, la práctica, la educación y el entrenamiento clínico en musicoterapia están basados en estándares profesionales acordes a contextos culturales, sociales y políticos”.

Para la National Association for Music Therapy (NAMT), (1998), contempla la musicoterapia como “el uso de la música en la consecución de objetivos terapéuticos: la restauración, mantenimiento y acrecentamiento de la salud tanto física como mental. Es también la aplicación científica de la música, dirigida por el terapeuta en un contexto terapéutico para provocar cambios en el comportamiento. Dichos cambios facilitan a la persona el tratamiento que debe recibir a fin de que pueda comprenderse mejor a sí misma y a su mundo para poder ajustarse mejor y más adecuadamente a la sociedad».

Entre las definiciones que han aportado los diversos autores, destacar a Juliette Alvin, (1967), que considera la musicoterapia como “el uso dosificado de la música en el tratamiento, la rehabilitación, la educación, reeducación y el adiestramiento de adultos y niños que padezcan trastornos físicos, mentales y emocionales». Por su parte, Bruscia, (2007) “La musicoterapia es un proceso sistemático de intervención en el cual el terapeuta ayuda al cliente a fomentar su salud, utilizando experiencias musicales y las relaciones que se desarrollan a través de éstas como fuerzas dinámicas de cambio”.  Para Poch, (1981), “La musicoterapia puede definirse como la aplicación científica del arte de la música y la danza con finalidad terapéutica, para prevenir, restaurar y acrecentar la salud tanto física como mental y psíquica del ser humano, a través de la acción del musicoterapeuta”.

Como se puede deducir de las anteriores definiciones la musicoterapia no tiene el mismo concepto que la Educación Musical.

DIFERENCIAS Y SEMEJANZAS ENTRE MUSICOTERAPIA Y EDUCACIÓN MUSICAL

De una forma esquemática, se podría decir que los puntos de unión entre Musicoterapia y Educación Musical se encuentran en la metodología utilizada: activa, vivencial y participativa; en la utilización de los mismos elementos musicales: sonido, ritmo y melodía, así como en los medios sonoros: cuerpo, objetos e instrumentos. Respecto a las diferencias radican en las metas a conseguir, ya que para la educación musical el objetivo a conseguir es la música en sí mismo, su conocimiento y disfrute, para la Musicoterapia la música no es un fin, sino que sirve de medio, de instrumento. De forma más específica, en la siguiente tabla, se detallan las semejanzas y las diferencias entre estas dos disciplinas.

LA MUSICOTERAPIA EN EDUCACIÓN ESPECIAL

La música, en general, ha sido utiliza como recurso en la educación especial para actividades como la relajación, para el trabajo motriz o como soporte para facilitar otros aprendizajes, por ejemplo, los aprendizajes de la lectura y la escritura, pero no se le ha atribuido un valor intrínseco como contenido de aprendizaje (Puigdellivol, 2001, 15).

Sin embargo, las posibilidades de intervención que ofrece la música son muy variadas en el ámbito de alumnos con Necesidades Educativas Especiales, aunque, en ocasiones, pasan desapercibidas o se confunden teórica y metodológicamente desvirtuando su valor y utilidad.

Figura 2. Niño gritando en micrófono

La Musicoterapia Educativa es la aplicación de la musicoterapia en el Área de Educación. Sus orígenes se remontan a la educación musical dirigida a alumnos con Necesidades Educativas Especiales y en los trabajos pioneros de aplicación de la Musicoterapia en la Educación Especial, donde destacan los trabajos de Juliette Alvin (1965; 1978), Rolando Benenzon (1971), Gertrud Orff (1980) y Paul Nordoff y Clive Robbins (1977; 1982), entre otros.

Al aplicar la musicoterapia en contextos educativos el aprendizaje musical no es el primer objetivo que se persigue, sino se debe centrar en las necesidades no-musicales de los alumnos con N.E.E. tales como: necesidades físicas, sensoriales, emocionales, cognitivas, sociales, etc. A través de diferentes experiencias musicales terapéuticas se pretende incidir en la problemática específica que el alumno presenta con la consecución de una serie de objetivos psico-educativos centrados en las necesidades específicas del caso.

Objetivos de la Musicoterapia en Educación Especial

En términos generales, los objetivos que se pretenden alcanzar con la aplicación de la Musicoterapia en el ámbito de la Educación Especial son: 

  • Favorecer la capacidad de expresión verbal y no verbal.
  • Estimular y desarrollar habilidades sensoriales, perceptivas y motrices.
  • Desarrollar interés por el entono sonoro-musical.
  • Favorecer el desarrollo de las capacidades de atención, percepción y memoria.
  • Expresar estados de ánimo a través de la música.
  • Favorecer la maduración y el equilibrio personal.
  • Promover acciones con independencia e iniciativa personal.
  • Favorecer la socialización en el marco de la producción musical colectiva.
  • Tomar conciencia del efecto de su conducta sonora en el grupo.
  • Mejorar la capacidad de comunicación.
  • Respetar el propio tiempo y el tiempo del otro.
  • Fortalecer la socialización y la integración en un grupo de pares.
  • Responder a distintas situaciones respetando a sus pares.
  • Ayudar al reconocimiento de la importancia de participar en una actividad grupal.

¿Cuáles son las contribuciones de la musicoterapia a la Educación Especial?

La cualidad integradora de la experiencia musical y el carácter globalizador de las respuestas del individuo a la música favorecen que en una misma actividad musical se sucedan, en el mismo momento, diferentes procesos de percepción y ejecución que involucran experiencias: 

  • Sensoriales: oír, escuchar, reconocer y discriminar sonidos y/o música 
  • Motrices: ejecutar instrumentos, moverse con música
  • Emocionales: expresar estados de ánimo y/o sentimientos  
  • Cognitivas: atención, concentración, memoria, análisis y síntesis
  • Sociales: participar en actividades musicales colectivas, respecto a la producción sonoro-musical de otros sujetos, etc.  

Por lo tanto, la Musicoterapia ayuda a:

  • Empalizar: la música es por excelencia el medio más eficaz para lograr empatía: une a las personas en una misma actividad sensorio-motriz, las mantiene juntas en el espacio y tiempo, las conduce a través une experiencia humana íntima.
  • Expresar: se ofrece al alumno actividades para poderse expresar, exteriorizar, representar experiencias internas de forma diferente y creativa.
  • Interactuar: se crea un proceso recíproco donde «yo actúo sobre alguien y dejo que este alguien actúe sobre mí.»
  • Comunicar: la comunicación es intercambio de ideas y sentimientos con otros. Considerando que no siempre podemos comunicarnos con palabras, la comunicación musical es una forma efectiva para poderse expresar no verbalmente.
  • Retroalimentar: la música siempre involucra una retroalimentación. En una improvisación musical antes tocamos y luego nos escuchamos tocar. A través de esta retroalimentación el alumno puede reconocer sus necesidades.
  • Explorar: el trabajo terapéutico musical consiste en ayudar a encontrar alternativas y nuevos caminos. Si nos percatamos de que existen alternativas a viejos caminos, nos daremos cuenta que tenemos diferentes opciones a la hora de tomar una decisión.
  • Conectar: la conexión implica reconocer un equilibrio en cuatro planos: mental, corporal, emocional y espiritual. Por todo ello, la música muy útil ya que requiere todo tipo de conexión: el oído con nuestra mente, pensamientos, sentimientos….
  • Reparar: la musicoterapia nos brinda la oportunidad de viajar por experiencias musicales que nos permita encontrar nuestras necesidades y reparar nuestros atascos.
  • Validar: cuando un alumno hace música esto conlleva atención y elogios y consecuente a esto se notará un crecimiento de la autoestima y una reafirmación de propio ser.
  • Motivar: la motivación es un elemento terapéutico esencial. Si falta motivación se obstruye el cambio. Las actividades musicales llevan implícita la motivación.

Aplicaciones de la musicoterapia en educación especial

Algunas de las aplicaciones generales de la musicoterapia en la Educación Especial son:

  • Discapacidades sensoriales: sordera y ceguera.
  • Discapacidades físicas.
  • Discapacidad mental.
  • Alumnos con Parálisis cerebral.
  • Alumnado con alteraciones neurológicas.
  • Niños con problemas de conducta.
  • Alumnos autistas.
  • Neurosis y Psicosis.
  • Alumnado con trastornos de alimentación.
  • Para tratamientos psicomotores de diferentes minusvalías.
  • Como terapia de soporte psicológico en enfermedades graves.
  • Como terapia para superar la timidez y la inhibición y avanzar en la expresión y comunicación.
  • Relajación.
Figura 3. Niña y guitarra.

CONCLUSIONES

Como se deriva de este artículo, la intención de la musicoterapia es abordar la discapacidad, no como un problema, sino como una capacidad diferente. Con la musicoterapia se trabajan los aspectos lúdicos relacionados con el mundo emocional, que posteriormente, servirán de complemento de los objetivos de otras áreas con un tratamiento interdisciplinar. Por lo tanto, la actividad lúdica es el medio más productivo y placentero para la implementación de la musicoterapia. Dichas actividades se planificarán según la edad y los intereses particulares. Lo lúdico simboliza lo placentero y, por lo tanto, la musicoterapia en educación especial trabaja sobre las posibilidades del alumno para que desarrolle sus posibilidades.

La especie humana es, por naturaleza, productora y receptora de sonidos y en su desarrollo psico-evolutivo los estímulos sonoro-musicales influyen y contribuyen en la consolidación de la identidad (MacDonald y Miell, 2002; Magee, 2002). Participar en actividades musicales y desarrollar habilidades musicales específicas puede proporcionar el ambiente adecuado para participar en experiencias de éxito obteniendo beneficios físicos, emocionales, cognitivos y sociales impulsando el desarrollo y crecimiento personal del alumnado con Necesidades Educativas Especiales.

BIBLIOGRAFÍA

  • Alvin, J. (1993). Música para el niño disminuido. Buenos Aires: Ricordi.
  • Bruscia, K. E. (2007). Definición de trabajo. En Musicoterapia. Métodos y práctica (pp. 18-21). México: Editorial PaxMexico.
  • Lacárcel, J. (1990).  Musicoterapia en Educación Especial. Murcia: Universidad de Murcia.
  • MacDonald, Raymond y Miell, Dorothy (2002), “Music for individuals with special needs: A catalyst for developments in identity, communication and musical ability” en MacDonald, Raymond; Hargreaves, David y Miell, Doroty, Musical Identities, Oxford, Oxford University Press.
  • Puigdellívol, Ignasi (2001), “Conceptos básicos para la integración educativa con alumnos con necesidades educativas especiales en Eufonía: Didáctica de la Música, 21, págs.7-17.

REFERENCIA DE IMÁGENES

Lorena Ramos Martín

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