INTRODUCCIÓN
La Educación Infantil constituye una etapa esencial en el desarrollo integral del ser humano, un periodo caracterizado por una alta plasticidad cerebral donde se configuran las bases de los futuros aprendizajes y estructuras cognitivas. En este escenario, la intervención educativa no puede reducirse a la transmisión pasiva de contenidos; por el contrario, debe partir de metodologías activas, globalizadoras y significativas que se adapten de forma rigurosa a las características madurativas, intereses y ritmos del alumnado.
En este sentido, dentro de los recursos didácticos, los cuentos manipulativos destacan como una herramienta integral capaz de fusionar el valor pedagógico de la literatura con la experimentación sensorial directa y la participación activa del alumnado. Durante las últimas décadas, la literatura infantil ha adquirido un renovado protagonismo en el ámbito educativo debido a su potencial para estimular de forma simultánea la imaginación, la adquisición lingüística, la expresión creativa y las competencias socioemocionales.
Desde una perspectiva histórico-cultural, Bruner (1997) postula que la narrativa no es un mero pasatiempo, sino una forma fundamental del funcionamiento mental y un instrumento de construcción del pensamiento mediante el cual los seres humanos organizan su experiencia, estructuran el aprendizaje y dotan de significado a la realidad. Cuando a esta potente herramienta se le añade la manipulación física de elementos tangibles y sensoriales, el proceso de aprendizaje sufre una transformación cualitativa. La abstracción de la palabra escrita o hablada se materializa en una experiencia concreta, logrando que el conocimiento sea asimilado de forma significativa y consiguiendo que perdure en el tiempo.
LA IMPORTANCIA DE LOS CUENTOS EN EDUCACIÓN INFANTIL
Los cuentos han ocupado a lo largo de la historia un lugar importante en la evolución cultural y educativa de la sociedad. En el contexto escolar de la primera infancia, su valor pedagógico no reside únicamente en el entretenimiento, sino en una capacidad inherente para transmitir conocimientos complejos, pautas culturales, principios morales, gestión de las emociones y aprendizajes abstractos de una manera sumamente accesible, lúdica y motivadora para los niños.
Según Bettelheim (1994), los cuentos realizan una contribución insustituible al desarrollo emocional y afectivo del niño. A través de la proyección y la identificación con los personajes, el relato le proporciona al alumnado un soporte seguro para procesar, comprender y externalizar sus propios sentimientos, ayudando a resolver conflictos internos, temores y ansiedades evolutivas que de otro modo serían difíciles de canalizar. Además, los cuentos permiten a los docentes diseñar situaciones orientadas a trabajar aspectos relacionados con la educación emocional, la resolución pacífica de conflictos, la convivencia democrática y la transmisión de valores sociales de forma transversal.
Desde el punto de vista lingüístico, según Colomer (2005), la inmersión en los cuentos dentro de la escuela favorece el desarrollo del lenguaje oral, la ampliación cuantitativa del vocabulario y la comprensión de las macroestructuras narrativas. Escuchar y participar en la lectura de cuentos estimula la imaginación creadora y la flexibilidad cognitiva, facultades que resultan nucleares para el desarrollo de un pensamiento crítico y divergente en el futuro.
Por otro lado, Vygotsky (1978) destaca el papel del lenguaje y la interacción social en el aprendizaje. En este sentido, la narración de cuentos en el aula se convierte en una actividad que facilita la construcción de aprendizajes significativos. Bajo este enfoque, la lectura de cuentos en el aula deja de ser un acto unidireccional del maestro y se transforma en una actividad conjunta con el alumnado. Es un espacio común de construcción de aprendizajes donde el diálogo, las preguntas compartidas y el debate sobre la trama facilitan que el alumnado interiorice conceptos complejos y reestructure de manera activa sus esquemas mentales previos.
¿QUÉ SON LOS CUENTOS MANIPULATIVOS?
Los cuentos manipulativos son recursos didácticos que integran de manera deliberada elementos físicos, tridimensionales e interactivos dentro de la estructura de la narración, permitiendo al alumnado participar activamente mediante la exploración táctil y la manipulación de los objetos. Estos cuentos pueden incluir solapas desplegables que ocultan y revelan información, superficies con texturas con contraste, mecanismos móviles de tracción, ruedas giratorias y lengüetas, elementos tridimensionales emergentes, piezas fijadas con sistemas de velcro o imanes que permiten el desmontaje, materiales multisensoriales que estimulan la audición o la visión, etc.
La propiedad fundamental de estos cuentos radica en su poder para transformar el rol tradicional del lector infantil pasivo y convertirlo en participante activo del relato. Metodológicamente, este enfoque encuentra su base en el aprendizaje experiencial, marco teórico que establece que el conocimiento duradero se genera a través de la acción reflexiva, la experimentación directa y la interacción con los objetos del entorno, aspectos que se consiguen a través de los cuentos manipulativos.

Esta propuesta se valida científicamente al examinar la psicología de Piaget (1975). De acuerdo con su teoría de los estadios evolutivos, el niño que se encuentra en el estadio preoperacional (aproximadamente entre los 2 y los 7 años) procesa la realidad a través de un pensamiento intuitivo y ligado a las acciones perceptivas directas. En este periodo, el niño carece aún de la capacidad de realizar operaciones abstractas, por lo que su aprendizaje depende de la manipulación física y de la interacción directa. Por consiguiente, el uso de cuentos manipulativos en las aulas de Educación Infantil no representa una simple elección lúdica, sino que constituye una necesidad para adaptarse a la forma natural en que el cerebro infantil codifica la información.
TIPOS DE CUENTOS MANIPULATIVOS
Debido a la gran diversidad de diseños editoriales y producciones artesanales, no se cuenta con una clasificación única o universal de los cuentos manipulativos dentro de la literatura. No obstante, las aportaciones de diversos autores y enfoques pedagógicos permiten organizarlos atendiendo a criterios como la interacción, el formato, la finalidad o su potencial inclusivo. Teniendo en cuenta estos aspectos se propone la siguiente clasificación funcional:
- Cuentos con solapas: Estimulan la curiosidad, la capacidad de anticipación de hipótesis, el principio de permanencia del objeto y el desarrollo de la motricidad fina mediante la pinza digital.
- Cuentos de texturas: Incluyen diferentes materiales que estimulan el sentido del tacto, favorecen la percepción sensorial, enriquecen la discriminación de los sentidos, estimulan las vías somatosensoriales y favorecen el conocimiento y control de los sentidos en edades tempranas.
- Cuentos con elementos móviles: incorporan piezas que pueden desplazarse, transformarse, lo que facilita la comprensión visual de la secuencia narrativa, favorecen la causalidad física (acción-reacción) y la transformación temporal del espacio del relato.
- Cuentos desmontables o con velcro: permiten al alumnado construir, alterar y reconstruir la historia, potenciando el juego simbólico y el aprendizaje activo y significativo.
- Cuentos de encaje o ensamblaje: el alumnado construye partes de la historia mediante piezas, lo que promueve la coordinación óculo-manual, la percepción espacial y la resolución de problemas lógicos inmediatos.
- Cuentos sensoriales: incorporan texturas, sonidos o elementos visuales llamativos. Ofrecen una experiencia de estimulación multisensorial coordinada, indispensable para capturar canales alternativos de procesamiento de la información.
- Cuentos de acción: requieren la intervención y manipulación directa del alumnado para avanzar en la narración, consiguen la inmersión total del alumnado, promueven la comprensión de directrices verbales y la participación lúdica del grupo.
BENEFICIOS DE LOS CUENTOS MANIPULATIVOS
La implementación sistemática y planificada de los cuentos manipulativos en el entorno escolar genera un impacto positivo en todos los ámbitos del desarrollo infantil:
- Optimización del lenguaje oral y la expresión: La naturaleza interactiva del recurso actúa como un resorte comunicativo de gran eficacia. Al descubrir una solapa o mover un personaje, el niño siente la necesidad intrínseca de verbalizar su hallazgo, compartir sus impresiones con sus iguales y utilizar el lenguaje como herramienta descriptiva y social.
- Atención focalizada y observación: En una sociedad caracterizada por la hiperestimulación digital, estos cuentos logran incrementar los tiempos de atención sostenida gracias al feedback físico inmediato que ofrecen. Intensifican significativamente el sentido de la observación analítica, obligando al niño a inspeccionar minuciosamente el espacio gráfico en busca de pistas manipulables.
- Estructuración cognitiva y comprensión temporal: contribuyen de forma directa al desarrollo cognitivo de los procesos ejecutivos de secuenciación y ordenación mental. Al manipular físicamente las etapas de la historia, el niño internaliza las nociones de antes, durante y después, facilitando la asimilación de las estructuras narrativas básicas y la causalidad lógica. En este sentido, Bruner (1997) recalca que la adquisición temprana de estas estructuras narrativas es fundamental para dotar de orden, coherencia y estabilidad al pensamiento humano.
- Desarrollo de la motricidad fina: Las acciones requeridas para accionar los cuentos (pinzar, tirar, deslizar, encajar) demandan altos niveles de precisión manual, control de la fuerza e inhibición muscular. Esto repercute de forma directa en la consolidación de la motricidad fina y la coordinación visomotora, habilidades que sirven de prerrequisito para el posterior aprendizaje de la escritura alfabética.
- Anclaje de aprendizajes significativos: De acuerdo con la teoría del aprendizaje significativo de Ausubel (1983), un estudiante asimila verdaderamente un concepto cuando es capaz de establecer puentes cognitivos entre la nueva información aportada y sus experiencias o esquemas de conocimientos previos. Los cuentos manipulativos cumplen esta premisa de manera excepcional, ya que canalizan el aprendizaje a través del juego directo, los sentidos y la memoria kinestésica, ligando los conceptos teóricos a vivencias con alta carga motivacional.
- Promoción del hábito lector: Al asociar el acto de leer con una experiencia multisensorial placentera y lúdica, se sientan las bases afectivas para el desarrollo de un hábito lector voluntario en etapas posteriores.
- Desarrollo de competencias socioemocionales: Se fortalecen las destrezas sociales, la empatía y la autorregulación emocional al propiciar dinámicas colectivas de lectura compartida en el aula.

LOS CUENTOS MANIPULATIVOS COMO RESPUESTA A LA DIVERSIDAD
Uno de los aspectos más relevantes de los cuentos manipulativos es su capacidad para dar respuesta y adaptarse a la diversidad del alumnado, permitiendo ajustar el nivel de complejidad según las capacidades individuales. En el marco de una educación inclusiva, es fundamental ofrecer múltiples formas de acceso al aprendizaje. Estos recursos resultan especialmente útiles para alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo.
Estos cuentos permiten adaptarse a diferentes estilos y ritmos de aprendizaje, facilitando la participación de todo el alumnado. Según CAST (2018) el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) establece entre sus principios que es necesario proporcionar múltiples medios de representación, acción y expresión, algo que se puede conseguir con los cuentos manipulativos. Estos materiales son polivalentes y permiten graduar y ajustar de forma maleable los niveles de complejidad, adaptándose a las necesidades individuales, ritmos evolutivos y potencialidades particulares de cada estudiante sin necesidad de segregar ni crear materiales paralelos excluyentes.
Como bien argumenta Echeita (2006), construir una verdadera inclusión educativa requiere identificar y eliminar de forma decidida las barreras para el aprendizaje y la participación que los entornos y los materiales rígidos imponen al alumnado. Los cuentos manipulativos actúan precisamente como facilitadores del entorno pedagógico que remueven dichas barreras, permitiendo que la totalidad del grupo de clase comparta el mismo espacio cultural y literario, garantizando el derecho de todos los niños a una educación de calidad y con un sentido de pertenencia comunitario.
¿QUÉ PAPEL TIENEN LOS DOCENTES EN LA IMPLEMENTACIÓN DE LOS CUENTOS MANIPULATIVOS?
La simple presencia de un cuento manipulativo dentro del aula no garantiza de forma automática la emergencia de procesos cognitivos profundos o aprendizajes significativos. El factor que determina la efectividad pedagógica del recurso es la figura del maestro de Educación Infantil, quien debe desempeñar un rol activo y estratégico que trasciende el rol de mero lector pasivo. Su función primordial es la de actuar como un mediador y un arquitecto del andamiaje educativo.
De acuerdo con las aportaciones de Vygotsky (1978), la acción del docente debe ubicarse de manera intencional en la denominada Zona de Desarrollo Próximo del alumnado, definida como la distancia existente entre el nivel real de desarrollo del niño y el nivel de desarrollo potencial. Al interactuar con el cuento manipulativo, el educador proporciona de forma sistemática apoyos transitorios, pistas verbales, modelados y estímulos interactivos pertinentes que permiten expandir las capacidades de comprensión, razonamiento lógico y expresión verbal del estudiante, retirando de forma progresiva dicho andamiaje a medida que el niño gana autonomía en su aprendizaje.
Teniendo en cuenta lo citado anteriormente, el docente debe asumir las siguientes funciones:
- Seleccionar cuentos adecuados a la edad y características del alumnado.
- Aumentar la extensión del texto según se desarrolla la capacidad de comprensión y atención.
- Utilizar un lenguaje adecuado a la edad del alumnado.
- Poner al alcance del alumnado todos los temas que demande y estar preparado para ofrecer respuestas a sus intereses.
- Diseñar actividades complementarias que refuercen los aprendizajes.
- Guiar la narración mediante preguntas abiertas y estrategias de andamiaje.
- Fomentar la participación del alumnado.
- Adaptar los materiales para dar respuesta a la diversidad del alumnado.
- Crear un clima afectivo y motivador.
CONCLUSIÓN
Los cuentos manipulativos se convierten en un recurso didáctico de gran valor, al integrar la narración, la manipulación y la experimentación sensorial. Su uso favorece el desarrollo integral del alumnado, fomentando el aprendizaje significativo, la motivación y la inclusión. El carácter interactivo y multisensorial de los cuentos manipulativos permite responder a las demandas de una educación actual centrada en el aprendizaje activo.
Asimismo, su capacidad para adaptarse a la diversidad del alumnado los convierte en una herramienta clave dentro de un enfoque educativo inclusivo. No obstante, resulta importante remarcar que la eficacia pedagógica de los cuentos manipulativos no emana de sus propiedades físicas intrínsecas, sino que depende del papel del docente en su calidad de mediador. Es el docente quien debe planificar con rigor, guiar mediante andamiajes y adaptar de forma flexible los cuentos en función de las necesidades de su alumnado.
Sin embargo, su implementación en los contextos educativos no está exenta de desafíos. La elaboración o adquisición de materiales manipulativos puede requerir una inversión significativa de tiempo y recursos, además de una adecuada formación docente, aspectos que también debemos tener en cuenta. No obstante, estos argumentos no eclipsan los numerosos beneficios que ofrecen estos recursos, la participación activa, el aprendizaje significativo y la atención a la diversidad del alumnado.
En definitiva, los cuentos manipulativos representan una oportunidad para transformar las prácticas de enseñanza tradicionales en experiencias profundamente participativas, democráticas y accesibles para todo el alumnado, asegurando un inicio sólido en el universo de la literatura.
BIBLIOGRAFÍA
- Ausubel, D. P. (1983). Psicología educativa: un punto de vista cognoscitivo. México: Trillas.
- Bettelheim, B. (1994). Psicoanálisis de los cuentos de hadas. Barcelona: Crítica.
- Bruner, J. (1997). La educación, puerta de la cultura. Madrid: Visor.
- CAST (2018). Universal Design for Learning Guidelines version 2.2. Wakefield, MA.
- Colomer, T. (2005). Andar entre libros: la lectura literaria en la escuela. México: Fondo de Cultura Económica.
- Echeita, G. (2006). Educación para la inclusión o educación sin exclusiones. Madrid: Narcea.
- Molina, M. (2020). Didáctica de la literatura infantil y juvenil. Madrid: Paraninfo.
- Piaget, J. (1975). La formación del símbolo en el niño. Madrid: Fondo de Cultura Económica.
- Rodari, G. (2002). Gramática de la fantasía. Barcelona: Booket.
- Vygotsky, L. S. (1978). Mind in Society. Cambridge: Harvard University Press.
IMÁGENES
- Imagen 1: (2026). Niño con cuento manipulativo (Imagen 1). https://www.canva.com/
- Imagen 2: (2026). Maestra leyendo un cuento con sus alumnos (Imagen 2). https://www.canva.com/
- Imagen 3: Tercero, A. (2026). Cuento manipulativo. Autoría propia.
Alicia Tercero Garrido