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La orientación vocacional en 2º de ESO: Una propuesta preventiva para el desarrollo académico y personal del alumnado

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  1. Introducción

 La orientación académica y profesional constituye un proceso continuo que debe acompañar al alumnado a lo largo de su trayectoria educativa. Tradicionalmente, buena parte de las actuaciones orientadoras se concentraban en 4º de ESO o 2.º de Bachillerato, coincidiendo con momentos en los que las decisiones sobre la continuidad de los estudios adquieren especial relevancia. Sin embargo, limitar la orientación a estos momentos puede resultar insuficiente, especialmente cuando existen dificultades académicas o personales que comienzan a manifestarse en cursos anteriores.

Desde esta perspectiva, 2º de ESO constituye un momento especialmente adecuado para iniciar un trabajo sistemático de autoconocimiento y aproximación a las diferentes posibilidades educativas. Super (1990) entiende el desarrollo de la carrera como un proceso que comienza en etapas tempranas, mientras que Savickas (2011) destaca la importancia de construir progresivamente un proyecto personal a partir de las experiencias, intereses y circunstancias de cada individuo.

La orientación temprana permite, además, detectar situaciones de riesgo antes de que se consoliden procesos de repetición, absentismo, desmotivación o abandono. La literatura señala la relación entre un adecuado acompañamiento vocacional, la motivación y la continuidad educativa, especialmente en contextos de vulnerabilidad (Cerda-Navarro et al., 2017; Eurydice & CEDEFOP, 2016).

Por ello, la orientación vocacional no debe entenderse únicamente como información sobre estudios y profesiones. Debe favorecer que el alumnado conozca sus intereses y capacidades, comprenda las características del sistema educativo, valore diferentes alternativas y aprenda a tomar decisiones de manera progresivamente autónoma y realista.

 

  1. Contexto y necesidad de la intervención

La propuesta se desarrolla en un instituto de Educación Secundaria situado en el barrio de La Fuensanta, en la ciudad de Valencia, caracterizado por un contexto socioeconómico medio-bajo. El centro recibe alumnado procedente de siete colegios adscritos, tres de ellos CAES (Centro de Acción Educativa Singular).

En este contexto se observa que parte del alumnado llega a la Educación Secundaria con un conocimiento limitado de sus intereses, capacidades y posibilidades académicas. Las expectativas de futuro pueden estar condicionadas por el grupo de iguales, las experiencias escolares previas o las expectativas familiares, sin que exista siempre un proceso de reflexión personal.

La necesidad de anticipar la orientación resulta especialmente evidente en alumnado que presenta acumulación de materias pendientes, baja motivación hacia el aprendizaje, dificultades para seguir el ritmo ordinario de las clases, absentismo o expectativas reducidas respecto a la obtención del título de Graduado en ESO. En determinados casos, también aparece una preferencia por aprendizajes de carácter práctico y por una incorporación temprana al mundo laboral.

Cuando estas dificultades se mantienen, pueden producirse procesos progresivos de desconexión escolar. El alumnado puede experimentar que los contenidos curriculares no responden a sus intereses o posibilidades, disminuyendo su participación y aumentando las conductas disruptivas o el absentismo. Paralelamente, las familias pueden experimentar preocupación y desconocimiento acerca de las alternativas disponibles.

Esta realidad justifica una intervención preventiva. El objetivo no es anticipar decisiones que todavía no corresponden al alumnado, sino proporcionar herramientas para que pueda comenzar a construirlas de manera gradual.

 

  1. Objetivos

 La propuesta persigue los siguientes objetivos:

  • Favorecer el autoconocimiento del alumnado mediante la identificación de intereses, habilidades y preferencias.
  • Desarrollar progresivamente competencias relacionadas con la toma de decisiones.
  • Mejorar el conocimiento del sistema educativo y de las diferentes alternativas formativas.
  • Detectar tempranamente situaciones de riesgo de fracaso, absentismo o abandono.
  • Favorecer itinerarios educativos ajustados a las características y necesidades individuales.
  • Implicar a las familias en el proceso de orientación.
  • Reforzar la coordinación entre Departamento de Orientación, tutorías, equipos educativos y familias.
  • Integrar la orientación académica y profesional en la Acción Tutorial desde una perspectiva preventiva e inclusiva.

 

  1. Desarrollo de la intervención

    • Detección inicial y coordinación

 El proceso comienza con el análisis de la información disponible desde la evaluación inicial. Se revisa la trayectoria académica del alumnado, incluyendo materias pendientes, repeticiones, dificultades de aprendizaje, absentismo y otras circunstancias relevantes para su evolución escolar.

Esta primera aproximación permite identificar alumnado que puede necesitar un acompañamiento específico. Posteriormente, el Departamento de Orientación coordina su intervención con los tutores/as y los equipos educativos para contrastar la información y conocer la evolución del alumnado en los diferentes ámbitos.

Entre la primera y la segunda evaluación se realizan entrevistas individuales con aquellos alumnos y alumnas que presentan mayores necesidades. En ellas se exploran intereses, preferencias, expectativas, percepción de las propias capacidades y posibles alternativas formativas.

  • Información al alumnado y a las familias

 Una segunda fase consiste en proporcionar información clara y accesible sobre las diferentes opciones educativas. La información debe adaptarse a la edad del alumnado y evitar que las alternativas se presenten como decisiones cerradas o como una clasificación entre alumnado con mayor o menor capacidad.

En función de las características y necesidades detectadas, se informa sobre opciones como el Programa de Aula Compartida, los Programas de Diversificación Curricular, los Ciclos Formativos de Grado Básico y los Programas Formativos de Cualificación Básica, siempre de acuerdo con los requisitos establecidos por la normativa vigente.

El conocimiento de estas alternativas resulta especialmente importante para las familias. En ocasiones existe la creencia de que el único itinerario válido consiste en continuar por la vía ordinaria hasta 4º de ESO, sin conocer suficientemente otras posibilidades formativas. La orientación debe proporcionar información rigurosa sobre requisitos, características, duración y posibilidades de continuidad de cada opción.

También se informa sobre otras vías que pueden resultar relevantes posteriormente, como la Formación de Personas Adultas o la enseñanza a distancia, cuando las circunstancias personales y académicas del estudiante así lo requieran.

La intervención se completa con reuniones individuales cuando es necesario resolver dudas específicas y con el acompañamiento durante los procesos de preinscripción y matriculación.

  • Tres bloques de trabajo

 La intervención se estructura en tres bloques complementarios.

– Primer bloque: autoconocimiento. Se realizan actividades destinadas a identificar intereses, habilidades, preferencias y fortalezas personales. El propósito es que el alumnado comience a relacionar sus características personales con las diferentes posibilidades educativas, evitando decisiones basadas exclusivamente en opiniones externas.

– Segundo bloque: conocimiento del entorno académico y profesional. Se presenta de manera sencilla el sistema educativo y sus principales itinerarios. Se explican las características de las distintas opciones y se utilizan recursos visuales, información sobre centros y visitas a centros de Formación Profesional o jornadas de puertas abiertas. El contacto directo con diferentes propuestas formativas permite superar ideas preconcebidas y acercar al alumnado a opciones que anteriormente desconocía.

– Tercer bloque: iniciación a la toma de decisiones. Se plantean situaciones prácticas en las que el alumnado debe analizar diferentes alternativas, valorar sus consecuencias y justificar sus elecciones.

  • Acompañamiento y seguimiento

 La orientación no finaliza con la transmisión de información. Una vez identificadas las preferencias y posibilidades del alumnado, resulta necesario realizar un seguimiento del proceso. Este acompañamiento adquiere especial importancia cuando las preinscripciones o matrículas se realizan durante periodos no lectivos, cuando el alumnado no asiste al IES. El contacto con las familias permite resolver dudas y reducir el riesgo de que dificultades administrativas u organizativas interrumpan la continuidad del itinerario elegido.

La coordinación entre los diferentes profesionales constituye, por tanto, un elemento esencial. El Departamento de Orientación debe actuar como agente facilitador de información y asesoramiento, pero la orientación académica y profesional debe formar parte de una responsabilidad compartida por toda la comunidad educativa.

 

  1. Resultados observados

 La experiencia desarrollada permite observar una evolución favorable en diferentes aspectos. En primer lugar, se aprecia una mayor capacidad del alumnado para identificar intereses, preferencias y expectativas relacionadas con su futuro académico. También se observa un incremento del conocimiento sobre las diferentes alternativas educativas. Al disponer de información más concreta, el alumnado puede comparar opciones y establecer preferencias con mayor criterio, reduciendo la incertidumbre ante decisiones posteriores. Otro resultado relevante es la mayor implicación de las familias. La información individualizada y el acompañamiento durante los procesos de orientación contribuyen a disminuir dudas y a favorecer una percepción más realista de las posibilidades educativas de sus hijos e hijas.

En el alumnado con dificultades académicas o riesgo de desconexión, la presentación de itinerarios formativos de carácter práctico puede favorecer una actitud más receptiva hacia la continuidad educativa. En estos casos, conocer alternativas ajustadas a sus intereses permite modificar la percepción de que el fracaso en determinadas materias implica necesariamente el final de su trayectoria formativa. Estos resultados son fundamentalmente observacionales y se derivan de la práctica profesional desarrollada en el centro. Por ello, deben interpretarse como indicadores de utilidad de la intervención y no como resultados generalizables obtenidos mediante un estudio experimental.

 

  1. Conclusión

 La experiencia descrita pone de manifiesto la conveniencia de consolidar la orientación vocacional como un proceso preventivo y continuo desde los primeros cursos de Educación Secundaria. En particular, 2º de ESO ofrece una oportunidad adecuada para iniciar el desarrollo del autoconocimiento, el conocimiento de las opciones educativas y las competencias de toma de decisiones.

Anticipar la orientación permite detectar dificultades antes de que se conviertan en procesos consolidados de desmotivación, absentismo o abandono. También posibilita que el alumnado conozca diferentes alternativas educativas sin esperar a que su situación académica limite significativamente sus posibilidades.

La intervención resulta especialmente relevante en contextos con alumnado vulnerable o con trayectorias académicas caracterizadas por materias pendientes, repetición, baja motivación o dificultades de adaptación al sistema ordinario. En estos casos, ofrecer información sobre las diferentes vías formativas y acompañar al alumnado y a sus familias puede contribuir a construir expectativas más ajustadas y favorecer la continuidad educativa.

La orientación vocacional debe entenderse, por tanto, como mucho más que una actuación puntual de información. Requiere coordinación, seguimiento y participación de tutores, equipos educativos, familias y Departamento de Orientación. Integrada en la Acción Tutorial, puede convertirse en una herramienta de prevención y de equidad que permita a cada estudiante construir progresivamente un proyecto académico y personal acorde con sus intereses, capacidades y circunstancias.

En definitiva, orientar antes permite prevenir después. Iniciar este trabajo en 2.º de ESO supone ofrecer al alumnado tiempo, información y acompañamiento para que las decisiones futuras sean más conscientes, realistas y autónomas.

 

Referencias bibliográficas

  •  Callaveral‑Bolaños, C., García‑García, M. A., & Mina‑Martínez, L. W. (2025).
  • Cerda‑Navarro, A., Sureda‑Negre, J., & Comas‑Forgas, R. (2017). Recommendations for confronting vocational education dropout: A literature review. Empirical Research in Vocational Education and Training, 9, 17. https://doi.org/10.1186/s40461-017-0061-4
  • Eurydice & CEDEFOP. (2016). La lucha contra el abandono temprano de la educación y la formación en Europa: estrategias, políticas y medidas. Eurydice Report.
  • González, M., & Olmos, A. (2021). Orientación vocacional en contextos escolares: enfoques y prácticas. Editorial Académica Española.
  • Savickas, M. L. (2011). Career Counseling. American Psychological Association.
  • Super, D. E. (1990). A life-span, life-space approach to career development. Jossey-Bass.
  • Toro Roblas, S. (2025). Intervención sociolaboral: fomento de la motivación y orientación vocacional en un grupo de adolescentes en riesgo de exclusión social desde el ámbito no formal (Trabajo de fin de máster). Universidad de Valladolid.
  • Imagen generada mediante ChatGPT (OpenAI) a partir del prompt: «Esquema del proceso de aprendizaje cooperativo». Elaboración propia.

 Tania Al-naser García

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