La importancia de la educación emocional en la nueva normalidad.

FacebooktwitterpinterestlinkedinmailFacebooktwitterpinterestlinkedinmail
Print Friendly, PDF & Email

Desde hace varias décadas la educación emocional ha ido abriéndose paso en las escuelas poco a poco. Hoy en día es fácil encontrar centros educativos en los que la educación emocional está muy presente en su proyecto educativo de centro, así como docentes que buscan un hueco en su apretada agenda para introducir la educación emocional en el día a día de las aulas.

Este artículo tiene como objetivo recordar la importancia de las emociones en la educación en un momento sin precedentes en la historia de la educación. Actualmente, cuando vivimos con las emociones a flor de piel tras haber vivido meses muy intensos, es importante recordar la importancia de saberlas reconocer, tratar, expresar y gestionar adecuadamente.

Es cierto que hemos perdido varios meses lectivos y en las aulas tendemos a “recuperar el tiempo perdido”, pero a través de este artículo hago un llamamiento para parar y sentarnos a hablar de emociones, tan importantes para el desarrollo integral del individuo.

La educación emocional:

Según Bisquerra, entiende que “una emoción es un estado complejo del organismo caracterizado por una excitación o una perturbación que predispone a una respuesta organizada” (Bisquerra 2000, p.20).

Explica que tras haberse originado un determinado estímulo (real o no), el individuo hace una valoración que da lugar a una respuesta emocional a tres niveles: neurofisiológico, comportamental y cognitivo. A continuación el individuo se predispone para la acción.

En cuanto a la clasificación de las emociones, hay diferentes aproximaciones según los autores que se tomen como referencia. Aún así, podemos decir que las emociones se dividen en básicas y complejas. Según Carpi, Gómez, Guerrero y Palmero (2008) las emociones primarias o básicas son:

  • Ira,
  • Tristeza
  • Miedo
  • Asco
  • Alegría

 A pesar de la afirmación de estos autores, a lo largo de la historia la sorpresa se ha incluido entre las emociones básicas.

Por otro lado, encontramos las emociones complejas, que derivan de la combinación de las básicas y Etxevarria (2008) clasifica a su vez en emociones: 

  • Autoconscientes (culpa, vergüenza, orgullo,..)
  • Emociones sociales (celos, envidia,..)

Del estudio de las emociones y su utilidad para la vida, surge el término Inteligencia Emocional, que según Salovey y Mayer (1990), es la habilidad para manejar las emociones, discriminar entre ellas y utilizar estos conocimientos para dirigir los propios pensamientos y acciones de manera adecuada.

No es hasta la publicación de “Frames of mind: The theory of multiple intelligences”, en 1983 cuando Howard Gardner expone su teoría de las inteligencias múltiples, en la que afirma que hay una gran variedad de inteligencias con sus características y peculiaridades.

Estas inteligencias múltiples son:

  1. Inteligencia lingüística
  2. Inteligencia musical
  3. Inteligencia lógico-matemática
  4. Inteligencia espacial
  5. Inteligencia cinestésico-corporal
  6. Inteligencia Intrapersonal
  7. Inteligencia Interpersonal

Según Mora (2008), las emociones cumplen muchas y variadas funciones que se pueden concentrar en siete pilares básicos:

  • Primero. Las emociones sirven de factor motivacional para acercarnos a aquellos estímulos placenteros o recompensantes y así a su vez sirven para evitar o defendernos de estímulos nocivos para nosotros.
  •  Segundo. Las emociones sirven para adecuar la respuesta del individuo teniendo en cuenta diferentes características de la situación. El individuo escoge la respuesta más adecuada y útil según sus posibilidades. Aquí entran en juego también los sentimientos (la parte consciente y subjetiva de las emociones).
  •  Tercero. Las emociones sirven a las funciones del punto primero y segundo “alertando” al individuo ante un estímulo específico. Esta reacción emocional activa múltiples sistemas cerebrales, endocrinos, metabólicos y otros aparatos del organismo.
  •  Cuarto. Las emociones mantienen la curiosidad y así el interés por nuevos estímulos y descubrimiento de lo nuevo. En lo que a este tema concierne, afecta directamente sobre el interés por aprender cosas nuevas. 
  • Quinto. Las emociones sirven de lenguaje para comunicarse entre individuos. Este tipo de comunicación sirve además para estrechar lazos. Afecta a la socialización del individuo.
  •  Sexto. Las emociones sirven para almacenar y evocar aprendizajes, memorias, recuerdos,… de una forma más efectiva. Cualquier acontecimiento, aprendizaje, persona,… que vinculamos con una determinada emoción es más fácil almacenarla en nuestra memoria a corto y largo plazo.
  •  Séptimo. Las emociones, y también los sentimientos, tienen un papel decisivo en el proceso de razonamiento. Los procesos cognitivos en general, se forman con información que se adquiere y almacena impregnada de emoción, ya  sea buena o mala. Así pues, las emociones sirven para condicionar la toma de decisiones conscientes por las personas.
Figura 1: Emociones

Pero ¿Cómo desarrollamos estas emociones? A través de la educación emocional.

Bisquerra expone en 2009, el Modelo Pentagonal de Competencias Emocionales, en el que nos habla de cinco competencias clave para desarrollarnos plenamente.

  1. Conciencia emocional: Adquirir esta competencia es el primer paso para tener un buen desarrollo emocional. Tener conciencia emocional implica tomar conciencia (reconocer, identificar y etiquetar) de las propias emociones y las de los demás. Esta competencia ayuda a implicarse empáticamente en las vivencias emocionales de los demás. 
  2. Regulación emocional: La habilidad de autorregularse trata de saber gestionar la relación entre emoción, cognición y emoción. Debes saber afrontar emociones negativas mediante estrategias de autorregulación, tener capacidad para autogenerar emociones positivas de forma voluntaria y consciente y por último la capacidad de autogestionar tu propio bienestar subjetivo en busca de una mejor calidad de vida. 
  3. Autonomía Emocional: Esta competencia se divide a su vez en:
  4. Autoestima: Tener buena imagen de uno mismo
  5.  Automotivación: capacidad implicarse emocionalmente en actividades diversas de la vida personal, social, profesional, tiempo libre, etc. 
  6. Actitud Positiva: Sentido constructivo del yo y de la sociedad. Visión positiva del mundo. 
  7. Responsabilidad: Intención de implicarse en comportamientos seguros, saludables y éticos. Responsabilidad en la toma de decisiones.
  8.  Autoeficacia emocional: Es la habilidad para vivir tus propios valores morales de acuerdo con tu “teoría personal sobre las emociones” 
  9. Análisis crítico de normas sociales: capacidad para evaluar críticamente los mensajes sociales y culturales.
  10. Resiliencia: capacidad para afrontar las situaciones adversas que la vida pueda deparar. 
  11. Competencia social: Es la capacidad para mantener relaciones sanas con otras personas. En esta competencia, a su vez podemos distinguir:
  12. Dominar habilidades sociales básicas (escuchar, saludar, etc.)
  13.   Respetar a los demás: aceptar y apreciar las diferencias individuales y grupales y valorar los derechos de todas las personas 
  14. Practicar la comunicación receptiva (Verbal y no verbal)
  15.  Practicar la comunicación expresiva (Capacidad para iniciar y mantener conversaciones) 
  16. Compartir emociones
  17.   Comportamiento pro-social y de cooperación (realizar acciones a favor de otras personas)
  18.  Asertividad (capacidad para defender y expresar los propios derechos)
  19. Prevención y solución de conflictos (capacidad para identificar, anticiparse y solucionar conflictos sociales)
  20.  Capacidad de gestionar situaciones emocionales (inducir o regular las emociones de los demás)
  21. Competencias para la vida y el bienestar: Es la capacidad para modular nuestro comportamiento de forma responsable y apropiada a las circunstancias para superar los desafíos que en la vida se presentan. Para ello, se debe ser competente en: 
  22. Fijar objetivos adaptativos (capacidad para proponerse objetivos realistas y positivos.) 
  23. Toma de decisiones (se debe asumir la responsabilidad por las propias decisiones, tomando en consideración aspectos éticos, sociales y de seguridad.) 
  24. Buscar ayuda y recursos
  25.  Ciudadanía activa, cívica, responsable, crítica y comprometida
  26.  Bienestar subjetivo (ser consciente del propio bienestar y procurar transmitirlo a las personas con las que se interactúa)
  27.  Fluir (Capacidad para generar experiencias óptimas en la vida profesional, personal y social)

Para favorecer la adquisición de estas competencias debemos tener en cuenta también el proceso madurativo en el que los niños se encuentran. Es decir, las emociones al igual que cualquier otra competencia se entrena y desarrolla teniendo en cuenta la capacidad del sujeto en ese momento para adquirirla. Como maestros, debemos conocer el desarrollo de las emociones en los niños y niñas de infantil para poder desarrollarlas adecuadamente.

Por otra parte, podemos encontrar factores de riesgo que pongan en peligro el desarrollo adecuado de estas competencias. De acuerdo con Bisquerra (2003), los factores de riesgo que inciden en el mal desarrollo social y emocional de los niños son:

  • Características individuales del niño: Se incluyen discapacidades (físicas o genéticas), dificultades en el desarrollo, conflictos emocionales, comportamientos antisociales,…
  • Factores familiares: Psicopatologías familiares, conflictos entre los miembros de la familia, estilo educativo de los padres, lazos afectivos,…
  • Grupo de iguales: Interacciones problemáticas, rechazo compañeros, presión negativa de grupo, modelos negativos de los iguales,…
  • Factores escolares: Fracaso escolar, falta de respuesta a la diversidad, escasa colaboración de las familias, metodologías segregadoras o competitivas,…
  • Factores comunitarios: Desorganización social, desempleo, disponibilidad limitada de recursos,…

La nueva normalidad:

Es cierto que los centros educativos así como las comunidades educativas cada vez están más concienciadas de la importancia de la educación emocional. A pesar de esto, las condiciones en las que hoy en día se están desarrollando las clases, no son las habituales. Entre el lavado de manos, medidas de distanciamiento social, y tratar de seguir la programación establecida, puede que la educación emocional pase a un segundo plano.

Hoy más que nunca la educación emocional debe tomar protagonismo. Durante los últimos meses hemos vivido con las emociones a flor de piel. Es importante establecer estrategias para que los alumnos comprendan qué es lo que sienten y cómo gestionarlo.

No hay emociones buenas y malas. Todas ellas son adaptativas y nos preparan para la vida. Solo tenemos que aprender a identificarlas y gestionarlas.

A continuación se muestran algunos programas de educación emocional que nos pueden ofrecer recursos prácticos para trabajar en el aula.

  • EDUCACIÓN EMOCIONAL. PROGRAMA PARA 3-6 AÑOS (2003). Rafael Bisquerra y Élia López Cassá.

El objetivo principal del programa es favorecer el desarrollo integral de los niños desarrollando el área cognitiva, físico-motora, socio-emocional, así como desarrollar también las habilidades para la vida. En cada actividad propuesta, se establecen los objetivos, el procedimiento a seguir, los recursos necesarios, la temporalización de la actividad (suele ser de 20 min.) y orientaciones para realizar la actividad.

  • SENTIR Y PENSAR. PROGRAMA DE INTELIGENCIA EMOCIONAL PARA NIÑOS DE 3 A 5 AÑOS (2001). Begoña Ibarrola.

El objetivo principal del programa es formar personas emocionalmente sanas, con actitud positiva ante la vida, personas capaces de reconocer, expresar y regular sus propias emociones, identificar las emociones de los demás, desarrollar su autonomía y capacidad de tomar decisiones adecuadas, y que facilitar la superación de las dificultades u obstáculos que se presentan en la vida.

  • PROGRAMA AULAS FELICES (2010). Ricardo Arguís Rey, Ana Pilar Bolsas Valero, Silvia Hernández Paniello y Mª Mar Salvador Monge.

Tiene como objetivo fomentar la construcción de cualidades positivas para promover el bienestar subjetivo (felicidad).

Los objetivos del Programa Aulas Felices son:

1) Fortalecer el desarrollo tanto social como personal de los alumnos y las alumnas.

2) Fomentar la felicidad de la comunidad educativa.

  • CULTIVANDO EMOCIONES. EDUCACIÓN EMOCIONAL DE 3 A 8 AÑOS (2011). Agustín Caruana Vañí y Mª Pilar Tercero Giménez.

El programa Cultivando Emociones tiene un carácter preventivo puesto que se desarrolla con el objetivo de evitar problemas relacionados con la violencia en las aulas. Así, a través de la educación emocional desarrolla un programa de intervención que favorece un uso adecuado de las emociones para un desarrollo integral evitando conductas desadaptativas, violentas o perjudiciales para el desarrollo del individuo.

ANA SANAGUSTÍN NAVARRO

BIBLIOGRAFÍA

Bisquerra, R. (2000). Educación emocional y bienestar. Barcelona: Praxis

Bisquerra, R. (2003). Educación emocional y competencias básicas para la vida. Revista de Investigación Educativa (RIE), 21, (1), 7-43.

Bisquerra, R (Coord.). (2004). Metodología de la investigación educativa. Madrid: La Muralla

Bisquerra, R. (2009). Psicopedagogía de las emociones. Madrid: Síntesis

Bisquerra, R. (Coord.). (2011). Educación emocional. Propuestas para profesores y familias. Bilbao: Desclée de Brower

Etxevarria, I. (2008). Emociones Sociales. En F. Palmero, F. Martínez Sánchez, y J. A. Huertas Martínez (coords.). Motivación y Emoción. Madrid: McGrew-Hill.

Fernández Abascal, E.G., Palmero, F., Chóliz, M. y Martínez, F. (1997). Cuaderno de prácticas de motivación y emoción. Madrid: Pirámide.

Gardner, H. (1983). Formes of mind. New York: Basic Book. En F. Palmero, F. Martínez- Sánchez y J. A. Huertas Martínez, (coords.). Motivación y Emoción. Madrid: McGreq-Hill

Gardner, H. (1995). Inteligencias Múltiples: La teoría en la práctica. Barcelona: Paidós. Góleman D. (1996). Inteligencia emocional. Barcelona: Kairós

López Cassà, È. (2003a). Educación emocional. Programa para 3-6 años. Madrid: Wolters Kluwer (4ª ed.)

Figuras:

AbsolutVision (2017) Figura 1. Emociones [fotografía]. Recuperado de: https://pixabay.com/es/photos/smiley-emoticon-ira-enojado-2979107/

Deja una respuesta