Evolución histórica de la Educación Física en España

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Resumen

La visión histórica de todos los ámbitos de la vida y su evolución a lo largo del tiempo son esenciales para comprender el cómo y el por qué de su situación actual. Es más, nos facilitarán una visión muy aproximada del futuro que les espera. Por lo tanto, el presente artículo, no sólo expone los pilares históricos sobre los que se asienta la Educación Física en nuestro país, sino que, además, expone sus posibles carencias o aspectos a mejorar y nos orienta sobre el devenir de esta área de conocimientos y su tratamiento futuro en el mundo educativo.


Históricamente, sabemos que la Educación Física como materia de enseñanza en el sistema educativo español ha ido evolucionando acompasado con las circunstancias sociales, políticas y económicas, y no es hasta el siglo XIX cuando se le empezó a dar una cierta importancia a la educación del desarrollo físico de las personas, además de a la faceta intelectual y espiritual que, desde siempre, fue la única en considerarse. Al igual que todos los demás ámbitos de la educación, la Educación Física ha seguido en España las líneas pedagógicas imperantes en cada momento. Podemos encontrar en sus orígenes a Francisco Amorós (1770-1848) y sus Centros de Formación del Profesorado, fundando en 1800 un Centro Gimnástico en Madrid.

Con este artículo, se pretende hacer un acercamiento a lo ocurrido en nuestro país. Así, en España, la Educación Física es obligatoria en las escuelas desde 1900. Las instituciones importantes que caben ser destacadas son: la Facultad de Medicina de Madrid, que formaba profesores; la Escuela Central de Gimnasia de Toledo, que formaba instructores militares utilizando el modelo sueco (sistema analítico); la Academia Nacional de José Antonio (formación masculina), perteneciente a las Nuevas Juventudes del Movimiento, considerado el primer centro que institucionaliza titulaciones civiles y planes de estudio; la Escuela Nacional Ruiz de Alda (formación femenina), perteneciente a la Sección Femenina del Movimiento y de perfil muy similar a la anterior; INEF de Madrid (1976), aglutinando los dos anteriores, perteneciente a la Delegación Nacional de Educación Física y Deportes, que ofrece la titulación de Licenciado; apareciendo, a mediados de los 80, otros INEF en León, Granada, Valencia, ... Por otro lado, la formación exigida a los maestros para ejercer su profesión, en nuestro país, ha sido: en los años 80, cursos de especialización y, en los años 80-90, Maestro Especialista en diferentes universidades. El sistema educativo actual está compuesto por las dos últimas reformas educativas: la LOE y la LOMCE, siendo el Área de Educación Física igual que cualquier otra del currículo. Además, en las Oposiciones de Educación Física para maestros y licenciados, hasta hace relativamente poco, los concursantes debían realizar una serie de pruebas físicas específicas.

A continuación, se hace un breve resumen de la Historia de la Educación Física en España y su evolución hasta nuestros días:

La Escuela Central de Gimnástica (1883):

Podemos considerar como inicio de la Educación Física la promulgación de la Ley Becerra por el rey Alfonso XII (1883), por la que se creaba en Madrid la Escuela Central de Gimnástica. No obstante, anteriormente a este hecho, se dieron varios antecedentes entre los que podemos destacar la mención a la Educación Corporal hecha por Jovellanos en sus bases para el Plan General de Instrucción Pública (1809), el Manual de Educación Física y Moral de Amorós (1830) y la petición del Conde de Villalobos para la creación de un Gimnasio Normal para profesores de Gimnasia (1844). Esta etapa se caracteriza por dar a la Educación Física un carácter de gimnástica higiénica, salud corporal y adiestramiento físico. Se trata de cultivar el cuerpo del individuo para que adquiera la preparación física necesaria para afrontar la vida diaria con sus dificultades y peligros. En España ejercen su influencia las Escuelas Alemana (sistema rítmico), Francesa (sistema natural) y Sueca (sistema analítico). Y cabe destacar las aportaciones de los españoles anteriormente citados Gaspar Melchor de Jovellanos y el Conde de Villalobos, además de Vicente Navarro, José Mª. Aparicio, etc.

La Gimnasia como asignatura obligatoria:

Esta segunda etapa abarca desde 1879 hasta el inicio de la Guerra Civil Española, y en ella cabe destacar: la influencia de la Institución Libre de Enseñanza (1876) de Giner de los Ríos, que fue una ayuda para la evolución del concepto de Educación Física; la Ley Becerra de 1883, que permitió diplomarse a 87 profesores hasta la clausura de la Escuela Central de Gimnástica en 1892; la creación de la Escuela Central de Gimnasia del Ejército (1919); y la creación de la Escuela de Educación Física de la Facultad de Medicina de San Carlos de la Universidad Central. En esta etapa encontramos la Proposición de Ley que declara obligatoria la Gimnasia en los Institutos de Segunda Enseñanza y en las Escuelas Normales (1879). Este período puede considerarse como el de institucionalización de la Educación Física en España. Continúan las influencias de las escuelas europeas, y aparece una nueva concepción educativa de la Educación Física, en la cual se dan cabida a aspectos nuevos como son el juego y el deporte. Es a partir de este período cuando el concepto de la Educación Física se diversifica y especializa.

Desde 1939 hasta la Ley de Educación Física de 1961:

Esta tercera etapa comienza al finalizar la Guerra Civil Española y acaba en 1961 con la Ley 77, de 23 de Diciembre, por la que se crea el Instituto Nacional de Educación Física. Durante esta época se crean varias Escuelas y, en 1944, se implanta la Educación Física en las universidades como asignatura lectiva en cada currículo. Durante este período se produce un regreso a la antigua gimnasia militarista y a una pedagogía basada en el orden y la disciplina, buscando un control y una perduración del sistema político dominante. Así, el ámbito de la Educación Física y el Deporte reflejan fielmente este proceso, toda vez que el Régimen Franquista utilizó profusamente los recursos que esta actividad genera como medio de proyección política tanto nacional como internacional, utilizando la Educación Física con el propósito de la formación cívica y patriótica de la juventud española. Así, la Educación Física en lo que sería el nivel de la actual Educación Primaria, será a partir de la década de los 40 del siglo XX cuando comienza a plantearse como materia obligatoria de una forma continuada. 1945 es el año de la promulgación de la Ley de Enseñanza Primaria en la que, de forma oficial, aparece la Educación Física como materia formativa. Si bien es cierto que, en el ámbito de la práctica, la Educación Física va a continuar sin ser objeto de la debida atención, en esta etapa, durante varias décadas más.

Desde la década de los 60 del siglo XX hasta la actualidad:

En las décadas de los 50, 60 y 70 la Educación Física continúa su historia de marginación. Considerada, primero, como elemento moralizador y de preparación patriótica del régimen político y, siempre, con la consideración de una “asignatura débil” dentro del sistema educativo, la Educación Física se encuentra en plena crisis, en aquella época. Presente en los programas de estudios, pero carente de medios y con un profesorado no capacitado para su impartición, la Educación Física se encuentra sumida en un túnel, que comienza a ver la luz al final de la década de los 70 y, sobre todo, de los 80.

Con referencia a la Ley General de Educación de 1970, es preciso señalar la mención que se hace de la Educación Física en los objetivos generales con los términos de “desarrollo de la capacidad físico-deportiva” (art. 16); pero, cuando en el art. 17 se relacionan las llamadas “áreas de actividad educativa”, no aparece entre ellas la Educación Física. No obstante, en la Orden de 2 de Diciembre de 1970, por la que se aprueban las orientaciones pedagógicas para la EGB se subsana el “error” y se incluye la Educación Física dentro del área de Expresión Dinámica.

La situación, que se hace insostenible, para un país que se considera moderno y avanzado y, la propia presión social, hacen que en 1985 el Ministerio de Educación comience un Plan de Extensión de la Educación Física en la EGB. A través de diferentes convocatorias de cursos, trata de especializar en Educación Física a maestros/as funcionarios/as. Se comienza a vislumbrar un cambio que no llega a tan significativo como debiera haber sido ya que, posteriormente, un grupo importante de los maestros/as formados abandonan la Educación Física para dedicarse a otras especialidades.

La LOGSE, aprobada en Octubre de 1990, supone un punto de referencia en lo que concierne a la inclusión de las diferentes asignaturas, denominadas Áreas de Conocimiento en esta Ley. La Educación Física aparece bajo esta misma denominación en la Educación Primaria en el art. 14.

Igualmente, la Educación Física aparece de manera explícita en los objetivos de la citada etapa educativa. En el Objetivo i), se expone que se deberá desarrollar en los alumnos/as la capacidad de “Utilizar la Educación Física y el deporte para favorecer el desarrollo personal”. Aún cuando pueda criticarse la formulación de este objetivo por el fin exclusivo de marcado carácter utilitarista que se le concede a la Educación Física y la confusión que crea al separar deporte y Educación Física, lo cierto es que la cita específica denota una mayor toma de conciencia hacia la importancia de la misma.

Es importante señalar que la LOGSE abre la posibilidad de la creación de la especialidad de Educación Física en las Escuelas Universitarias para la formación del Profesorado por medio de una nueva titulación: la de Maestro de Educación Física. Esto significa un gran avance para la Educación Física en la Educación Primaria.

La LOCE, aprobada en Diciembre de 2003, en su art. 16, en el que hace referencia a la organización de la etapa de Primaria, señala que una de las áreas que se cursarán será la de Educación Física.

Igualmente, la LOE, aprobada el 3 de Mayo de 2006, en su art. 18, en relación a las áreas de la Educación Primaria que se imparten en todos los ciclos de esta etapa, también se reconoce que una de ellas será la Educación Física. Además, en su art. 2, se expone como Fin de la Educación h) “La adquisición de hábitos intelectuales y técnicas de trabajo, de conocimientos científicos, técnicos, humanísticos, históricos y artísticos, así como el desarrollo de hábitos saludables, el ejercicio físico y el deporte”. También, en su art. 17, se señala como Objetivo de la Educación Primaria k) “Valorar la higiene y la salud, aceptar el propio cuerpo y el de los otros, respetar las diferencias y utilizar la Educación Física y el deporte como medios para favorecer el desarrollo personal y social”.

Y, por último, la LOMCE, aprobada el 10 de Diciembre de 2013, en el punto Nueve de su Artículo único, también señala que “la etapa de Educación Primaria comprende seis cursos y se organiza en áreas, que tendrán un carácter global e integrador”, apareciendo el área de Educación Física como una “asignatura específica” en cada uno de los cursos. Además, en el art. 4 del Decreto 26/2016, que establece el Currículo de la Educación Primaria en la Comunidad de Castilla y León, a la hora de señalar los Objetivos de la Etapa de Educación Primaria, nos remite a lo que ya señalaba con anterioridad el art. 17 de la LOE (expuesto al final del párrafo anterior).

Analicemos, ahora, la EDUCACIÓN FÍSICA en el actual sistema educativo: Esta área de la enseñanza obligatoria, tiene en el cuerpo y el movimiento los ejes básicos de la acción educativa. Así, desde el área de Educación Física se intentan educar las capacidades motrices de los alumnos/as, lo cual supone promover y facilitar una comprensión significativa de su cuerpo y sus posibilidades, desarrollar destrezas y habilidades instrumentales que perfeccionen y aumenten su capacidad de movimiento, asumir actitudes, valores y normas con referencia al cuerpo y a su movimiento.

Con la Educación Física se pretende, en definitiva, que el alumno/a aprenda a conocer su cuerpo y utilizar sus posibilidades de movimiento de una forma responsable, ayudándole a adquirir los conocimientos, destrezas, actitudes y hábitos que le permitan mejorar sus condiciones de calidad de vida y de salud, así como disfrutar y valorar las posibilidades del ámbito motor como medio de enriquecimiento personal y de relación social e interpersonal.

La enseñanza, en esta área, implica tanto mejorar las posibilidades de los alumnos/as, como propiciar la reflexión sobre la finalidad, sentido y efectos de la acción misma.

Así mismo, la educación a través del cuerpo y del movimiento no puede reducirse a la de los aspectos motores sino que, además, implica aspectos expresivos, comunicativos, afectivos y cognoscitivos, lo cual favorecerá las relaciones con el medio, las personas y hasta consigo mismo, así como las nociones espaciales, temporales y la búsqueda de soluciones a problemas motores.

Y es que, el área de Educación Física en esta etapa debe proporcionar a los alumnos/as la adquisición de patrones motores básicos, fundamentando nuevas movilizaciones y desarrollando correctamente las diferentes capacidades motrices y habilidades básicas.

En este proceso de enseñanza-aprendizaje, se organizarán diferentes secuencias de progresión que supongan un tratamiento dirigido de lo global a lo específico, asegurando dominios motores sobre los que se fundamenten futuros aprendizajes y primando el criterio de diversidad (intereses, capacidades, necesidades, motivaciones) sobre el de especialización.

Para ello, el juego y el deporte (formas más comunes de entender la Educación Física en nuestra sociedad) deben aprovecharse, no sólo como actividades que sirven como medios de desarrollo, sino como elementos motivadores que potencian actitudes y valores positivos.

Por tanto, el concepto de Educación Física debe recoger todo el conjunto de prácticas corporales que tratan de desarrollar en el alumnado sus aptitudes y capacidades psicomotrices, físico-motrices y socio-motrices, y no aspectos sectoriales de ellas. Así pues, debemos situar la Educación Física en un contexto general orientado a la formación integral del alumno/a a través del movimiento.

Finalmente y, para concluir con este artículo, se muestran algunas conclusiones específicas con respecto a este tema y el tratamiento evolucionado del concepto de Educación Física:

Todas las tendencias y manifestaciones que ha tenido la Educación Física hasta el momento han sido muy dogmáticas y autoritarias, parciales y unitarias, lo que ha posibilitado la configuración de una materia ajena a los sistemas educativos. El tratamiento que ha recibido es injusto, en comparación con otras disciplinas del conocimiento, dotando excesiva importancia al cuerpo y a objetivos puramente corporales (estéticos, militares, competitivos, higiénicos, o de trabajo físico).

Hemos presenciado un proceso de evolución conceptual, que va de:

  • - una automatización, a una libertad de movimiento,
  • - una dirección fijada o impuesta, a una libertad de acción,
  • - algo artificial, a algo natural,
  • - del movimiento como fin, al movimiento como medio para,
  • - hablar de ejercicio físico, a hablar de actividad física,
  • - del ejercicio para sobrevivir, a la actividad física para vivir mejor,
  • - una visión unidimensional (motriz), a una visión pluridimensional (integración afectivo-cognitivo-motriz);
  • - la Educación Física como un concepto independiente, a estar interrelacionado con otras áreas de conocimiento humano,
  • - del predominio del cuerpo sobre la mente, a la misma consideración de ambos conceptos.

La evolución teórica del concepto es óptima: parece que finalmente se consigue justificar y fundamentar algo totalmente evidente. Pero, podríamos preguntarnos: ¿Esto se observa y aplica en la realidad? ¿La Educación Física sigue siendo una “asignatura María”? ¿Qué ocurre realmente en los centros? ¿La Educación Física sigue siendo sólo Deporte, incluso en Primaria, competitivo al máximo? No desarrollando la labor y los contenidos óptimos, la materia se desvirtúa.

La evolución actual del concepto, desde un punto de vista socialmente práctico, sólo nos lleva a una meta: educar lo físico (como sinónimo de ejercitar). Desde este punto de vista, la Educación Física, como parte integrante de la sociedad, cultura y humanidad de hoy, traslada de forma difusa sus verdaderos valores hacia el culto al cuerpo. Si la educación no interviene, ¿qué estrategias reales podemos poner en práctica para solucionar nuestros problemas de identidad?

Está justificado plenamente que nuestra Educación Física está construida sobre los aspectos más relevantes de las diferentes concepciones o movimientos. Entonces, y si esto es cierto, ¿de dónde se nutre fundamentalmente?

Vista la importancia de la Educación Física como elemento formativo del individuo, ¿creemos que se integra (y más en Educación Primaria) dentro del currículo educativo con la intensidad que se merece?

¿Los objetivos del Área de Educación Física recogen todos los ámbitos susceptibles de evaluar y, a la vez, tratados a lo largo de la historia?

Analizando la evolución de la Educación Física en España, ¿en dónde se originarían y basarían los actuales bloques de contenidos? ¿Los contenidos son los necesarios; necesitan más tiempo, como ya se están pronunciando estudiosos de la materia?

Referencias bibliográficas

  • Camerino, O. y Castañer M. (2002): Educación Física en la Enseñanza Primaria. INDE. Barcelona.
  • Camerino, O. y Castañer M. (2003): Más Allá de la Educación Física. Cuadernos de Pedagogía, 322. CISSPRAXIS. Madrid.
  • Gómez Martín, I. (1997): Apuntes de Teoría e Historia de la Educación Física (asignatura de Magisterio Especialidad de Educación Física), sin publicar. Zamora.
  • González Halcones, M. Á. y Sánchez Sánchez, G. (1994): Educación Física en Primaria. Temario y Aspectos Didácticos. Amarú. Salamanca.

Ignacio Manuel Ferreras Vidal

 

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