Protegiendo los datos en entornos educativos. Los pros y contras de un decálogo

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Casi todos los cursos escolares hago el mismo planteamiento a mis alumn@s; ¿os haríais una foto personal en alguna situación de vuestro tiempo libre a la que luego le sacarais 50 copias en color y dejarais las mismas en un banco público de un parque para que cualquier persona se llevara un ejemplar a su casa?……Obviamente la respuesta general es NO, la sorpresa es cuando se les menciona que Instagram, Facebook o cualquier otra red social no ofrecen 50 copias a desconocidos sino infinitas y sin embargo allí cuelgan millones de fotos, videos y archivos comprometedores o no de sus actividades más íntimas.

Algun@s debaten diciendo que no es posible descargar de allí tales ficheros pero lo cierto es que cualquier sistema operativo ofrece herramientas muy simples (recortes y screenshot en Windows, ….. en MAX) que permiten acceder a fotos y videos de forma intuitiva y eso sin mencionar que cualquier móvil captura su propia pantalla con 2 teclas.

La supuesta generación que iba a dominar los ordenadores se está quedando en el camino. Todavía con 14 y 15 años cuando se les pide que enciendan o apaguen el ordenador much@s pulsan el interruptor de la pantalla, pierden ficheros de un día para otro y el mínimo inconveniente técnico como un cable flojo supone sus quejas en cuanto al funcionamiento del equipo informático en las aulas de Tecnología.

Figura 1. Problemas informáticos

Amanece un nuevo curso escolar y entre otros e-mails encontramos uno de la CAM advirtiéndonos sobre el uso de los datos personales de l@s alumn@s en el uso de Aplicaciones Educativas.

Veamos a continuación algunos de sus puntos y analicemos ciertas consideraciones al respecto en cuanto a la realidad en la que estamos inmersos como docentes y educadores.

Los datos personales solo se podrán alojar en plataformas de la Consejería competente en materia de Educación. Cuando sea necesario emplear otras tecnologías se garantizará el anonimato de los datos que se almacenen de los alumnos y los que éstos generen.

Bueno, lo cierto es que vernos restringidos al uso de EducaMadrid como se nos sugiere limita en gran medida las posibilidades educativas, entorpece las comunicaciones entre profesores y cuerpo directivo (a día de hoy se usan tanto correos personales como los de la comunidad) acota el espacio de almacenamiento que puede conseguirse con otras aplicaciones como el drive de google y sobre todo conlleva un aprendizaje que no es cuestión de unos cuantos días al inicio de un nuevo calendario lectivo.

Como sugerencia mientras dicha formación llega para todo el cuerpo de docentes, tarea ardua por cierto, podemos garantizar el anonimato de nuestr@s pupil@s usando iniciales, números de matrículas o claves generadas aleatoriamente usando las funcionalidades que libreoffice o Excel ofrecen en este sentido.

La plataforma educativa de EducaMadrid pone al servicio de la comunidad educativa servicios seguros de almacenamiento en la nube como el Cloud de EducaMadrid, las Aulas Virtuales o la Mediateca, entre otros.

Error, como ya se ha comentado en el entorno informático no hay nada seguro, desde el momento que podemos con un par de click del ratón conseguir de un espacio público como es la mediateca, fotos o videos de menores de edad e incluso datos personales como el centro al que pertenecen o incluso el curso que atienden, no estamos garantizando de ninguna forma sus garantías de derechos digitales.

Figura 2. Anonimato

Es necesario establecer medidas de seguridad para evitar el ciberacoso, en todas sus formas, a través de medios digitales. El menor no debe contactar ni seguir a nadie fuera del entorno educativo, ni compartir información que les identifique. La plataforma educativa de EducaMadrid permite el acceso solo a usuarios de EducaMadrid y su actividad está alojada en servidores propios de la Comunidad de Madrid.

No podría estar más de acuerdo en este punto pero antes de las normas deberíamos empezar con la educación. Debemos situar a los estudiantes en la realidad, comparar sus hábitos virtuales en las redes y aplicaciones de móviles con la vida real y los consejos de nuestros padres y abuel@s,

¿Cómo es posible que eviten a desconocidos reales a la puerta del instituto y sin embargo quedan con gente ajena del todo con la que entablan conocimiento detrás de una pantalla?, ¿Cuál es su protección como menores al citarse en lugares aislados o incluso en casas con la promesa de una foto fantástica de otr@ adolescente la cual, en muchas ocasiones, tiene 50 años menos que quién la colgó?.

Y en cuanto a whatsapp … pero si los adultos no sabemos comportarnos en grupos de padres o incluso amigos, adulteramos la gran ventaja que tales sistemas nos ofrecen en cuanto a organización de eventos, viajes y cuidado de nuestr@s hij@s con un sinfín de mensajes superfluos y envío de ficheros que nadie pidió….¿que podemos pedir a nuestr@s hereder@s?.

Figura 3. Whatsapps

Nuestra aportación en este sentido es recordar ciertos puntos básicos como por ejemplo;

Si resides en un país del Espacio Económico Europeo (incluida la Unión Europea) o en cualquier otro país o territorio que forme parte de él (denominados en conjunto Región europea), debes tener al menos 16 años de edad (o más, si así lo requiere la legislación de tu país) para registrarte y utilizar WhatsApp.

El resto de redes sociales (si, whatsapp es una red social entre otras cosas) funcionan de forma similar en cuanto a la edad mínima de uso. Es difícil como padres negar estas aplicaciones y programas a nuestr@s hij@s pero podemos convertirnos en usuarios-tutores de ell@s.

Esto, por supuesto, plantea un problema de intimidad para ell@s y la imposibilidad de expresarse libremente en el universo digital pero….¿no preferiremos el consiguiente enfrentamiento padres-madres-hij@s a tener que acudir a medios de comunicación para denunciar casos de acoso o incluso tener que cambiar nuestra geografía porque un día nuestr@s hij@s fueron acosados o acosadores?.

Las contraseñas empleadas en las plataformas digitales deben ser robustas, es decir, deben estar compuestas por mayúsculas, minúsculas, números y caracteres especiales para que no sean fáciles de adivinar. La plataforma EduacaMadrid solicita el cambio de contraseña al usuario periódicamente con criterios de robustez y dispone de los mecanismos oportunos de cambio de la misma por parte del usuario.

De todo punto correcto. Existen generadores de contraseñas que pueden facilitar dicha tarea o bien usar las ya citadas facilidades que programas como Excel ofrecen pero esto también sugiere un problema. Nuestros estudiantes apenas recuerdan o conocen la contraseña/usuario de EducaMadrid o incluso los password de sus redes sociales.

Este ítem les requerirá apuntar y conservar tales jeroglíficos y además conlleva un mantenimiento que en los primeros cursos de la ESO (e incluso en posteriores de acuerdo a su madurez) queda lejos de sus capacidades o, ¿Por qué no decirlo? de sus intereses.

De nuevo la educación digital en este sentido se convierte en un punto clave. Tal vez informarles de la ventaja que esto supone en sus centros de interés como sus redes sociales pueda llegar como mensaje más profundo y les anime a convertirlo en una rutina de protección de sus propios datos.

Figura 4. Contraseña segura

Bibliografía y referencias

Figuras

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