¿Qué hacer con niños que manifiestan conductas disruptivas en el aula?

por | 16 febrero, 2018

Cada vez es más habitual escuchar entre los docentes que los alumnos son “maleducados”, y presentan conductas inapropiadas en el aula, se levantan en exceso, hablan mientras el profesor explica, molestan, no respetan las normas, presentan comportamientos agresivos, ansiosos, su atención es dispersa…etc, es decir, manifiestan conductas disruptivas.

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En la mayoría de los casos, los maestros no sabemos o no disponemos de recursos para atender correctamente a este tipo de alumnado y esta carencia hace que sus comportamientos inapropiados en lugar de menguar, se vuelvan más constantes y duraderos en el tiempo.

Para comenzar a extinguir este tipo de actos a nivel de aula, deberíamos saber que una conducta es el conjunto de respuestas, bien por presencia o por ausencia, que presenta un ser vivo en relación con su entorno o mundo de estímulos. La conducta es fruto del ambiente.

El comportamiento de un alumno puede ser consciente o inconsciente, voluntario o involuntario, etc, según las circunstancias que lo afecten. Los factores internos como los pensamientos y las emociones, así como los externos (entorno, familia,…), actúan directamente en el comportamiento y producen el aprendizaje de conductas.

Por lo tanto lconducta disruptiva es un término que alude a un comportamiento de tipo antisocial, ​de una o varias personas ​«que se caracteriza por una ruptura muy marcada respecto a las pautas de conducta y valores generales o sociales aceptados, que pueden amenazar la armonía e incluso la supervivencia del grupo»​ a través de acciones hostiles y provocadoras que incitan a la desorganización de las actividades interpersonales y grupales. (Definición extraída de: https://es.wikipedia.org/wiki/Conducta_disruptiva)

Algunos ejemplos de estas conductas en el aula son:

  • Desafiar activamente a los profesores.
  • Iniciar peleas.
  • Molestar deliberadamente a otras personas.
  • Actitudes de desobediencia.
  • Dificultad para esperar y para seguir instrucciones.
  • Hablar cuando interviene el profesor.
  • Levantarse frecuentemente de su asiento.
  • Llegar tarde a clase.
  • No traer material, desordenar mobiliario,…

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Partiendo de la idea de que toda conducta es aprendida, entendemos que puede ser modificada tanto para que perdure en el tiempo si es positiva y adecuada, como para que se elimine por completo cuando es hostil… y para ello podremos utilizar diferentes técnicas de intervención como las que se detallan a continuación:

  • La economía de fichas es una de las técnicas de modificación de conducta más conocida y según diversos estudios, de las más efectivas.

Para poder llevarla a cabo necesitamos:

  • Conocer las conductas disruptivas a eliminar y fortalecer las positivas.
  • Elaborar un panel con un registro de doble entrada en el que el alumno pueda ver la evolución de sus comportamientos.

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  • Elegir el tipo de fichas más apropiadas al alumno (puntos, marcas, estrellas, caritas de colores…)

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  • Establecer las fichas a entregar por cada conducta positiva.
  • Valorar la posibilidad de perder fichas ante conductas negativas, o que estas fichas sean de un color que indique pérdida de puntos (premios).
  • Concretar con el alumno los premios que obtendrá al finalizar la semana en función de sus fichas positivas.
  • Por otro lado, el reforzamiento positivo se centra en recompensar al alumno justo después de que produce una conducta adecuada, lo cual provoca un aumento de su frecuencia.

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  • Las técnicas de modelado consiste en reconocer que la mayor parte de las conductas humanas se aprenden por observación. Por lo tanto, si a un alumno con conductas disruptivas, le ofrecemos modelos apropiados gracias a la observación llegarán a adquirir un repertorio de conductas y habilidades apropiadas, eliminando de su comportamiento las inadecuadas.
  • El coste de respuesta es la pérdida de un reforzador positivo disponible, con el objeto de eliminar una conducta desadaptativa como por ejemplo la pérdida de tiempo de recreo por mal comportamiento en clase, no participar en una actividad extraescolar o actividad complementaria del centro como festivales, carnaval, fin de curso…

Como conclusión destacar algunas recomendaciones dirigidas a los docentes para prevenir conductas disruptivas en el aula según un estudio realizado por la Dirección General de Personal Docente Servicio de Salud y Riesgos Laborales de Centros Educativo de la Junta de Extremadura:

  • Llega al aula relajadamente, si es posible, antes de que llegue el alumnado.
  • No es recomendable comenzar la clase pidiendo silencio, es preferible mantenerse en un lugar visible hasta que el ambiente se vaya calmando y empezar a hablar con naturalidad.
  • Planifica cuidadosamente las clases, evitando dar apariencia de desorganización.
  • Comienza recordando brevemente lo que se hizo y las conclusiones de la clase anterior, para reenganchar contenidos y dar continuidad a los temas tratados.
  • Es recomendable tratar en primer lugar temas de interés para el alumnado, preguntándoles acerca de ellos y relacionándolos con lo que se va a ver.
  • Favorece la participación, escuchando a los alumnos, ofreciendo la posibilidad de dar opiniones y sugerencias para la clase, asignando responsabilidades, etc.

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  • Utiliza tu creatividad y el elemento sorpresa para captar la atención y prevenir el aburrimiento.
  • Es aconsejable moverse por la clase con cierta frecuencia, llevando a cabo una supervisión activa de la tarea y ayudando al alumnado.
  • Es importante cumplir lo pactado. Esto genera en tus alumnos, sentimientos de confianza y de seguridad.
  • Evita considerar la conducta como una agresión personal. Es muy positivo mostrar control de las emociones, una actitud relajada y de confianza en uno mismo a la hora de restablecer el orden.
  • Practica la asertividad.

Webgrafía:

Bibliografía:

  • Fernández, F. Javier, Trianes, Mª Victoria, Escobar, Milagros (2013). Convivencia escolar: Evaluación e intervención para su mejora. Editorial Síntesis.
  • Ibarrola-García, S., Iriarte, S. (2012).La convivencia escolar en positivo: mediación y resolución de conflictos. En Pedagogía didáctica, Francisco J. Labrador (coord.) Madrid: Pirámide.
  • Monjas, I. (2006). Programa de enseñanza de habilidades de interacción social (PEHIS) para niños y niñas en edad escolar. Valladolid.
  • Nieto Gil, Jesús María (2014). 10 Criterios para mejorar la convivencia en el aula. Editorial CCS.
  • Ortega Ruiz, Rosario (2016). Convivencia escolar: Manual para docentes. Editorial Grupo 5.
  • Torrego, J.C. (2003). Resolución de conflictos desde la acción tutorial. Comunidad de Madrid – Consejería de Educación.

Emma de la Mano Carrasco.

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