La tutorización de trabajos de investigación en bachillerato en Cataluña

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En el artículo 12 del Decreto 142/2008 del 15 de julio, por el cual se establece la ordenación de las enseñanzas de bachillerato, se pone de manifiesto que todos los alumnos deben realizar un trabajo de investigación. Este trabajo de investigación supone el 10% de la nota final de bachillerato  tal y como se enuncia en la Orden EDU/554/2008 del 19 de diciembre por lo que, a pesar de no tener una carga lectiva asignada, se le presta especial atención. Se realiza de manera individual (salvo contadas excepciones) y el objetivo es “aplicar un método lógico par la resolución de problemas asequibles que permita la aportación personal del alumnado y que sea compatible con la dedicación horaria del resto de componentes del currículum” (Decreto 142/2008). En esta iniciación a las tareas de investigación los alumnos cuentan con la ayuda de un tutor que les orienta y dirige. Este tutor, habitualmente pertenece a la especialidad relacionada con la temática que se pretende abordar, es el apoyo principal del alumno. No obstante, en ocasiones en la práctica no quedan claras sus funciones. Por esta razón, pretendemos dilucidar cuáles serían los aspectos que un tutor no puede desatender y cuáles pasan a ser obligación del alumno. Se trata de establecer unas directrices sobre la tutorización de los trabajos de investigación en Cataluña ya que no existe una normativa de referencia que especifique las funciones del tutor que supervisa sino que, en la mayoría de casos, es el instituto quien indica las tareas que se le asignan. Así pues, en este artículo intentaremos recopilar aquellos aspectos que se enuncian en los diferentes institutos como fundamentales en la tutorización del trabajo de investigación.  

Figura 1. Trabajo de investigación

En primer lugar, el tutor debe reunirse periódicamente con el alumno para poder realizar un seguimiento y observar cómo evoluciona la investigación. En la primera de estas entrevistas se debe explicar la estructura de la que consta el trabajo (índice, introducción, marco teórico, parte práctica, conclusión, bibliografía y anexos), los criterios de evaluación y se anima al alumno a pensar un tema que conecte con sus intereses, y que en la medida de lo posible enlace con una problemática original. Para ayudar al alumno con la elección del tema de investigación el tutor puede mostrar ejemplos de años anteriores.  Si aún así el alumno se siente perdido a la hora de elegir una temática, el tutor le ofrece una lista con temas susceptibles de ser objeto de investigación. También es importante saber acotarlo puesto que algunos alumnos escogen uno demasiado extenso a pesar de que los resultados suelen ser más realistas y concretos cuando se estudia sobre aspectos específicos.

Tras haber establecido la temática, la hipótesis de trabajo y los objetivos, el tutor deberá orientar sobre la estrategia metodológica que se puede seguir. Según el tipo de metodología que se utilice el trabajo se podrá catalogar, siguiendo la clasificación de Albert Piñero (2005), en trabajos descriptivos, trabajos explicativos, trabajos comparativos, estudio de casos. La metodología determinará en cierta manera la parte práctica del trabajo, por lo que ayudará a tener claros desde un principio los pasos a seguir en la investigación.

Una vez estipuladas las bases del trabajo empieza su elaboración. Para ello, el alumno debe dejar el índice, la introducción y la conclusión para el final de la redacción y comenzar con la búsqueda de información y la redacción del marco teórico y de la parte práctica. En esta fase es muy importante la orientación del tutor, ya que la lógica lleva al alumno a comenzar por el índice ya que en la estructura del trabajo aparece en primer término. Además, el tutor tiene que  aconsejar en la búsqueda de información e incentivar el espíritu crítico a la hora de seleccionarla. Para ello, hará hincapié en las bases de datos que contengan información veraz o indicará buscadores que permitan acceder a artículos y trabajos de cariz científico (por ejemplo, Google académico). A la vez que el alumno se documenta tiene que registrar los documentos que le son útiles y las páginas en las que se encuentran las ideas o conceptos que le interesan para su trabajo, en este punto el tutor debe incidir en que el empleo de un sistema de fichas u otro similar puede facilitar la redacción una vez se haya recopilado la información. Asimismo, en esta fase del trabajo el alumno puede ir enunciando la bibliografía de acuerdo a la normativa y para ello contará con la supervisión del tutor.

Tras la búsqueda de información y la redacción de la parte teórica y práctica, el alumno podrá redactar la introducción y la conclusión y finalmente el índice. En todo este proceso, el tutor observa si existe coherencia entre las partes del trabajo, si cada una de ellas contiene la información pertinente y si se está adecuando al formato exigido. De hecho, este acompañamiento exige una periodicidad en las entrevistas. El docente debe reunirse con frecuencia con el alumno al cual tutela para poder subsanar cualquier error y solventar contratiempos.

Por tanto, el tutor actúa como timón y brújula del alumno. Además de la labor de orientar, planificar y revisar, también debe saber animar al alumno cuando este flaquea y redirigirlo cuando no va bien encaminado. Se trata de que el alumno se sienta acompañado en todo momento.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

REFERENCIAS DE FIGURAS

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