Beneficios del Mindfulness y la meditación en el aula

Las prácticas de meditación y mindfullness han sido para muchos occidentales un descubrimiento.  Los beneficios que esta práctica tienen son perceptibles desde el inicio por lo que se convierten en una motivación añadida para continuar realizándolas. Acercarla al ámbito escolar es trasladar los efectos más visibles, junto con otros que ahora abordaremos de carácter neuronal, con el objetivo de alcanzar mejoras tanto en aspectos internos (autoconocimiento y sensaciones propioceptivas) como en aspectos interrelacionales (visión del otro).

La práctica siempre ha de comenzar con una relajación a nivel físico; para conseguir esta relajación hemos de parar el movimiento del cuerpo (la cinética corporal es el lenguaje del cuerpo, por lo que, si buscamos el silenciamiento, hemos de callar ese lenguaje a través del cese total de movimiento). Después buscaremos apaciguar nuestro pensamiento a través de prestar total atención a los pensamientos y el proceso en el que nuestra mente consciente los va creando de la nada. En esta atención plena ya está comenzando el proceso de relajación, sin que sea necesario ningún esfuerzo adicional, ningún posicionamiento, nada más. La postura ha de ser cómoda pero no tanto como para llegar a la somnolencia, es preferible por ello estar sentado con la espalda recta mejor que acostado. Adoptada la postura, la atención se centra en la respiración que posee todo nuestro ámbito corporal pues se convierte en el canal por el que nuestra atención se va concentrando en un punto, en un lugar y sale de esa dispersión a la que está acostumbrada por la cantidad de estímulos externos e internos a la que se ve sometida diariamente. A partir de esta concentración ya estamos practicando Mindfullness. No hay nada más que hacer, sólo permanecer en esa atención y, con cierta práctica continuada en el tiempo, aparecerán los efectos que la práctica va dejando en nuestro ser consciente e inconscientemente.

Esta práctica en el ámbito escolar se ha de ir introduciendo de forma progresiva desde las edades de Educación Infantil a través de distintos juegos y actividades en los que se facilite primero la relajación de los alumnos a través de los mismos. Tras esta relajación previa, según las distintas variables que intervienen en el proceso educativo, podremos avanzar en la práctica de mindfullness a través de visualizaciones guiadas por el profesor siempre con la intención de centrar la atención del alumno y evitar la dispersión. En cualquier área curricular se puede llevar a cabo con el objetivo de mejorar la receptividad y el comportamiento del alumnado, siendo el área de Educación Física idónea para ir trabajando estas prácticas acompañadas por la ejercitación también de yoga como elemento educativo que trabaje la flexibilidad, coordinación, fuerza, resistencia y equilibrio.

Ricard, Matthie (2010) en su obra “En defensa de la felicidad” señala  los efectos cerebrales que produce la practica de la atención plena de forma más o menos asidua que a continuación detallo:

 

  1. Neuroplasticidad: El cerebro evoluciona a partir de nuevas experiencias o por nuevas conexiones entre neuronas o fabricación de otras nuevas. Cuanto más entrenamos una actividad concreta, más se desarrolla la parte del cerebro responsable de la misma. A través de tomografías (imagen adjunta) y escáneres realizados a personas que practicaban con asiduidad la meditación y atención plena se muestra como se incrementa de forma considerablemente positiva la actividad de diferentes regiones cerebrales:

a) Del córtex prefrontal responsable de la empatía, cercanía, emociones positivas creando un estado de afectividad positivo, baja la ansiedad y la irritabilidad; incrementa los niveles de GABA un neurotransmisor que aumenta la concentración y disminuye la distracción. En el ámbito escolar tiene una influencia positiva en relación al rendimiento del alumnado pues favorece la atención mantenida en el tiempo con menos esfuerzo.

b) En el lóbulo parietal se produce un aumento de la creatividad y la imaginación en la resolución de conflictos y problemas cotidianos. El sistema límbico (hipocampo, amígdala e hipotálamo) que se encarga de procesar las emociones se ve influenciado tanto en el aumento como en la receptividad emocional (aumentando la compasión y empatía con el otro) así como en la producción de endorfinas (drogas naturales que produce el organismo) que ayudan a combatir los miedos y producen una sensación de felicidad y euforia perceptibles en todos los niveles psicofísicos. A nivel emocional esto se traduce en un aumento de la autoestima, seguridad personal y un equilibrio emocional facilitador del ámbito relacional.

El hipotálamo que regula la frecuencia cardíaca y respiratoria, controla la tensión arterial y regula emociones también está influenciado por las prácticas meditativas y de mindfulness ya que reduce el ritmo de los latidos del corazón, alarga la inspiración y la espiración en el proceso respiratorio por lo que aumenta el aporte de oxígeno al organismo al tiempo que facilita la eliminación del aire residual en el mismo. Trasladando estos efectos al ámbito educativo facilitará una disminución en la agitación nerviosa de los alumnos, un progresivo reconocimiento de las sensaciones propioceptivas y una regulación de los procesos de ansiedad, lo que beneficiará los procesos de aprendizaje y contribuirá a la mejora de la convivencia escolar.

  1. Incrementa la producción de ondas theta, que sólo se producen en el presueño y que ayudan a la concentración y relajación; aumenta de forma exponencial la creatividad, se favorece un estado óptimo de aprendizaje en todos los ámbitos, aumentando la atención al centralizar la misma sólo en la tarea presente dejando de lado otras distracciones; provoca un incremento de la velocidad de cognición que facilitará la percepción de estímulos rápidos en general.
  2. Control de las emociones primarias (como sobresaltarse ante un estímulo inesperado), reflejo que procede de la actividad del tronco cerebral, la parte más primitiva del cerebro, sin regulación voluntaria. Cuanto más fuerte se sobresalta una persona, más tendencia tiene a experimentar emociones negativas. Esta susceptibilidad constante al sobresalto produce a la larga sensación de inseguridad y miedos, mitigados por las prácticas meditativas. Para un niño o una niña ir sintiendo el aplomo suficiente como para no sentirse desbordado por las situaciones que se van presentando en su vida cotidiana va aportando seguridad y autocontrol  necesario en la resolución de conflictos y en las relaciones interpersonales.

En una escuela de Baltimore, en Maryland (Estados Unidos) han cambiado el enfoque. Se han acabado los castigos. En lugar de enviarles al despacho del director o quedarse sin recreo, los alumnos con mal comportamiento son invitados a meditar en el Mindful Moment Room. En esta habitación, que invita a relajarse con luces tenues y cojines, los niños practican la respiración profunda. En estas sesiones, realizan ejercicios de respiración consciente y, a su vez, los profesores fomentan que hablen sobre su comportamiento y les enseñan a resolver conflictos pacíficamente.

A partir de la preparación de los profesores y la implementación de la meditación como asignatura transversal en la escuela, los resultados han sido impresionantes. Los castigos han desaparecido y no ha habido más suspensos. Los alumnos han aprendido a mejorar su capacidad de concentración, reducir el estrés y manejar sus sentimientos y las frustraciones.

Pero este no es un hecho aislado, existen organizaciones que transforman colegios en todo el mundo a través de técnicas de ‘Mindfulness’ con un alcance de más de 750.000 alumnos. Como resultado, niños más centrados, más empáticos y mejores personas.

Ya lo dicen grandes maestros como Deepak Chopra, “la meditación construye la confianza al aumentar la autoestima, fomenta la creatividad y favorece el buen descanso y la conexión con nuestro ser interior“.

Conocedores de estos efectos y la importancia de mejorar los aprendizajes y trabajar la competencia social establecida por la LOMCE, en nuestro centro educativo llevamos a cabo  un proyecto de educación emocional titulado “Una aventura emocionante”. En este proyecto incluimos estas prácticas diariamente a la subida del recreo con música relajante y visualizaciones guiadas orientadas por el CD que nos ofrece el libro “Tranquilos y atentos como una rana” educando además las emociones a través de los cuentos, el cine y la educación física. Hemos realizado talleres planteando un viaje a la “ciudad de tranquilandia” en el que los alumnos han realizado yoga, musicoterapia, danza, relajación, pintura y manualidades; introduciéndoles en la atención plena en cada una de estas actividades, convencidos de que la escuela inclusiva del siglo XXI debe impulsar cambios profundos en los centros docentes a través de vías innovadoras y alternativas para mejorar la práctica docente en el aula.

No es difícil implementarlo. Y probarlo no tiene consecuencias negativas. Si queremos niños fuertes, sanos y mejores con el mundo exterior, tenemos que ayudarles primero a estar tranquilos consigo mismos. Además, a nosotros maestros y profesores tampoco nos vendría mal acompañarlos en este descubrimiento.

Por todas estas razones y otras que irá descubriendo el docente al tiempo que va introduciendo las prácticas de mindfullness en el aula como un medio que favorece el aprendizaje, recomiendo el ir implementando la misma progresivamente, recogiéndola en las programaciones como un recurso educativo e incluso trabajándola en proyectos de centro pues se puede convertir y se convertirá a la larga en una herramienta para la vida de los niños y niñas, que, cuando dejen de serlo, sean capaces de afrontar una vida para la que,  no se forma realmente en los colegios e institutos: saber vivir siendo felices.

BIBLIOGRAFÍA

  • Ricard, M (2010): “En defensa de la felicidad”. Edit. Urano, Barcelona.
  • Calle, R (2004): “La filosofía del sosiego”. Edit. Urano, Barcelona.
  • Martinez Lozano, E: (2016) “Otro modo de ver, otro modo de vivir. Invitación a la no-dualidad”. Edit. Desclée de Brouwer, Barcelona.
  • Snel Elin (2013).Tranquilos y atentos como una rana”.
  • Guirao, S (2016). Coord. “Una aventura emocionante”. CARM

 

Susana Guirao Hernández

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